
Siguiendo con los post semanales de la tercera edición del reto blogger hoy toca temática libre, y como a día de hoy, está en boca de todos, voy a explicar como se estudia una operación de crédito, es decir, qué factores se tienen en cuenta a la hora de conceder o no un préstamo, tarjeta o aval.
En primer lugar, cuando alguien se sienta en el despacho del director o interventor de turno a pedir dinero, lo primero que se tiene en cuenta es si dicho sujeto es conocido o no. Porque al final, la banca no deja de ser un negocio basado en la confianza. De éste modo, si un cliente conoce al director de su oficina bancaria o si tiene una amplia experiencia sin incidencias, podrá empezar a negociar el préstamo.
Siempre me preguntan clientes nuevos que por qué a ellos, no conocidos, ya les pongo pegas de primeras. Y yo siempre les respondo lo mismo. ¿le prestarías dinero a alguien que no conoces? ¿por qué no te lo han dado en tu banco/caja de siempre?
Una vez analizado la experiencia y antigüedad del cliente en la entidad, así como las posiciones del cliente (obviamente, no es lo mismo un cliente con varios plazos fijos que alguien que no tenga nada mas que préstamos) analizaremos el objeto del préstamo.
En el 75% de los casos, de primeras, los clientes nunca te dicen toda la verdad sobre la finalidad del préstamo. No se si será por vergüenza, pero todos ocultan el hecho de que necesiten refinanciar tarjetas de citibank o que quieran comprarse caprichos innecesarios.
Posteriormente, analizamos la capacidad de pago del cliente. Dicha capacidad de pago la estudiamos con la antiquisima regla de ingresos menos gastos anuales.
Para los ingresos valoramos los reales (bien es verdad que antes se contabilizaban los "extras" no justificables, pero antes se hacían muchas cosas "a la ligera") justificados en IRPF o impuestos varios.
El Banco de España aconseja que las personas no se endeuden por encima del 33% de sus ingresos, eso quiere decir, que si cobras 1000€ no deberías tener cuotas de préstamos por encima de 333€ mensuales.
Para el estudio de los préstamos que tiene cada cliente existe una herramienta que es el Registro de CIRBE (Central de Información de Riesgos de Banco de España) en donde cada Entidad (también cada ciudadano puede verlo por si mismo) puede comprobar el importe total de préstamos que tiene cada cliente. Ésta herramienta hace que sea bastante difícil engañar a un banco aunque de todo hay en la viña del señor... Yo he pillado a varios que luego me han dicho: "eso debe ser un error; si eso ya estaba cancelado..." (y no, Banco de España no falla nunca).

Otros registros que se analizan son los de RAI, Asnef, Equifax y judiciales, para ver las incidencias externas que tenga el cliente.
EL penultimo paso es el de analizar las garantías. Para ello se suelen solicitar Notas SImples al Registro de la Propiedad para ver el estado de los bienes del solicitante. Aquí también hay sorpresas del tipo: " si ese embargo está pagado etc..."
Si al valor real de los bienes del solicitante (solo se suelen incluir bienes inmuebles excluyendo bienes muebles) le restamos el importe de las cargas (hipotecas, préstamos...) tenemos el total de las Garantías del solicitante.
En la época de bonanza, con unas garantías positivas bastaba (en algunos casos y en algunas entidades incluso sin garantías) para que te concedieran el préstamo.
En la actualidad, no solo hace falta que las garantías sean positivas (los bancos tienen suficientes bienes inmuebles ya), que el cliente no tenga incidencias externas (antes una anotación en RAI por impago de factura telefonica era "salvable") y que tenga una capacidad de pago positiva. En la mayoría de las ocasiones le pedirán la firma de un avalista para reforzar la operación.
Como Director de una oficina bancaria, reconozco que los bancos y cajas de ahorro hemos ayudado a que la situación actual (sobre todo en lo corceniente al mundo de la construcción) sea la que es, pero realmente, no soporto que muchos "morosos" me vengan culpando de la situación porque, como siempre les digo, nunca se les puso una pistola en la cabeza para que firmaran sus préstamos en el notario. Siempre pongo el ejemplo del cliente de 19 años, que, sin estudios, me vino pidiendo un préstamo para comprarse su primer coche, un "BMW 320". Era encofrador, y cuando le dije que no podía darselo me dijo, "pero si gano mas que tú". El caso es que la caja de al lado le dió el préstamo y hoy, el enconfrador no tiene trabajo, no tiene estudios, por supuesto no tiene el BMW, y por supuesto también, no ha devuelto el dinero a dicha Caja.
Entiendo que ha habido una falta de responsabilidad por parte de todo el mundo. Y la responsabilidad, al final, es de cada uno y no vale escurrir el bulto.
Cuando hoy me vienen los clientes a pedirme un préstamo y me preguntan si se lo concederán, siempre les hago la misma pregunta: ¿podrás pagarlo?
6 comentarios:
Me ha gustado Moli. Me resulta todo bastante familiar.
De acuerdo en todo Moli PERO una cosa que deberías haber mencionado es la tremenda injuticia/perversión que cometen los bancos cuando te embargan el piso (a un precio tasado a la baja) y este no cubre el total de la deuda, con lo cual aún te perseguirán el resto de tu vida para que pagues lo que debes + intereses. Usureros!
el encofrador, menudo elemento... me hubiera gustado ver tu cara en ese momento.. ;)
Muy bueno, Moli, yo tengo un método de gestión (inventado) que lo he llamado el método GIA (Gasto, Inversión, Ahorro) y es lo del 33%. Aunque también he tenido, hace poco la experiencia de que me denegaran una tarjeta de crédito porque la empresa donde trabajo no tiene teléfono fijo (es un 902 sin prefijo provincial), paranoias excesivas.
La regla básica para la concesión de un préstamo es: "Si no necesitas dinero, si que te lo presto"
La regla básica para la concesión de un préstamo es: "Si no necesitas dinero, si que te lo presto"
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